El motor puede ser considerado como el corazón de cada automóvil. Es una máquina perfectamente construida que convierte el calor ocasionado por la explosión (motor de gasolina) o la combustión (motor diésel) del combustible en un movimiento de fuerza que hace girar las ruedas.
Otra pieza clave de todo vehículo es sin duda la batería. Esta funciona como almacenador de energía química que, cuando se descarga, se convierte en energía eléctrica que el coche utiliza para abastecer las luces, el radio, el motor de arranque, el limpiaparabrisas y todos los elementos eléctricos.